En esta sección publicamos todo aquello que os pueda interesar, pero que no está directamente relacionado con el Ramiro de Maeztu. También lo utilizamos para publicar con toda su extensión entradas que ocuparían mucho espacio en el blog principal.
miércoles, 27 de enero de 2016
viernes, 18 de diciembre de 2015
EL HAYEDO DEL MONTE SANTIAGO
... por José Luis Cerdán.
El Monte de Santiago está situado al Noreste de la provincia de Burgos en la comarca de "Las Merindades", separado de Álava por el valle de Delika. Su acceso principal se realiza por la población de Orduña (hoy Urduña, enclave vizcaíno en Álava)
Llegando a los pinos que aparecen en la siguiente fotografía, hay un aparcamiento para dejar el coche. Luego se sigue la ruta a pie (aproximadamente 5 Kms. en ir y volver).
Por fin llegamos al hayedo.
El trayecto finaliza en el mirador del río Nervión el cual se precipita al valle de Delika desde la provincia de Álava, cuando llueve suficientemente.
La cascada solamente se produce cuando ha habido lluvias abundantes, mientras tanto el Nervión discurre subterráneamente.
También podemos conocer lo que era una lobera (trampa para capturar lobos) con esculturas alusivas a los usuarios de ésta.
De vuelta podemos observar los restos del Monasterio de Santiago de Langreriz de 1075.
El Monte de Santiago está situado al Noreste de la provincia de Burgos en la comarca de "Las Merindades", separado de Álava por el valle de Delika. Su acceso principal se realiza por la población de Orduña (hoy Urduña, enclave vizcaíno en Álava)
Llegando a los pinos que aparecen en la siguiente fotografía, hay un aparcamiento para dejar el coche. Luego se sigue la ruta a pie (aproximadamente 5 Kms. en ir y volver).
Antes de llegar al hayedo la vegetación está compuesta por boj, brezos y juníperos
Por fin llegamos al hayedo.
El trayecto finaliza en el mirador del río Nervión el cual se precipita al valle de Delika desde la provincia de Álava, cuando llueve suficientemente.
La cascada solamente se produce cuando ha habido lluvias abundantes, mientras tanto el Nervión discurre subterráneamente.
También podemos conocer lo que era una lobera (trampa para capturar lobos) con esculturas alusivas a los usuarios de ésta.
De vuelta podemos observar los restos del Monasterio de Santiago de Langreriz de 1075.
domingo, 13 de diciembre de 2015
“ EL GRAMÓPHONO DE LA ABUELA ”
... por Rafael García-Fojeda
Me lo había avisado Enrique Pardo, pero ahora, con menor movilidad, dudo acudir; sin embargo, lo ve anunciado mi hermana Mª Isabel, que constantemente propone hacer cosas… y me animo. En el Teatro Calderón de Madrid, ofrece su Concierto de Navidad este grupo, heterogéneo, como cuenta el presentador, formado por compañeros de universidad amantes de la música al que se han añadido algunas voces femeninas de sus familias. Al revés que en otros eventos similares, se pueden hacer fotos, cantar si apetece e incluso bailar. Son casi dos horas y media de espectáculo, con más de cien intérpretes en el escenario, haciendo un recorrido musical amplísimo por todo tipo de géneros, con unas fantásticas voces, que comienzan cantando Guadalajara; tras ella -no recuerdo con exactitud su orden, solo las escribo a modo de recordatorio- El rey, O sole mio, Caruso, Nessun dorma…Luego, cambian de época y estilo, porque se atreven con Black is black, Hey, Jude... También una parte dedicada a Frank Sinatra conMy way y New York, NewYork. Naturalmente, canciones sudamericanas archiconocidas como La flor de la canela, Amarraditos, Échame a mí la culpa, Alma llanera, cantada por Enrique,
Alondras en el bosque (a seis voces)…; después, Islas Canarias o la incursión que hacen por la copla española. El momento más emotivo para mí surge cuando el presentador habla de una canción -que titulo “Yolanda”-porque ella era la solista; él mira al cielo y la canta con un sentimiento que me encoge el corazón. Otras canciones escuchadas son: Mediterráneo, Y nos dieron dieron las diez, Hijo de la luna, Mujer contra mujer…
Al acabar alrededor de sesenta títulos, esto no se termina porque nos regalan además Chica ye-yé entre otras varias más que suponen el colofón.


Mis circunstancias vitales hoy no son, ni mucho menos, buenas, por enfermedad. Pues bien, para mí, estas horas musicales significan una fabulosa inyección de energía para encarar el futuro, de manera que no quiero terminar sin dejar constancia de mi gratitud al grupo por su contribución invisible, pero extraordinaria hacia mi persona.
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